lunes, 13 de abril de 2015

LAS CONCLUSIONES DEL EXPERIMENTO

El proyecto en el que Sociólogos Tecnológicos Sin Fronteras lleva trabajando durante estas semanas ha llegado a su fin. Tras el encuentro en la Universidad Rey Juan Carlos de los sujetos que estaban formando parte de este estudio, hemos podido observar sus comportamientos en grupo, transmitirles nuestra preocupación por su grado de adicción a las nuevas tecnología y, finalmente, hemos sacado nuestras propias conclusiones. 

JULIASociólogos Tecnológicos Sin Fronteras ha descubierto que Julia es el estereotipo personificado del joven adicto a todo aquello relacionado con las nuevas tecnologías. A través de sus entradas hemos comprobado cómo su mentalidad, obstinada en que los más recientes avances son el mejor modo para conseguir una vida grata y completa, le impide comprender y empatizar con los que no piensan como ella. La relación con sus progenitores, compañeros de clase… es fría y prácticamente inexistente ya que, desde su punto de vista, las redes sociales y el mundo virtual le aportan todo lo que necesita dentro del aspecto afectivo. Por ello, se ha encerrado en un “sí misma” que ya no solo la engloba a ella, sino a todo un mundo físicamente separado por barreras espacio-temporales, y ha perdido el interés por vivir más allá de una pantalla.


MIUMIUSociólogos Tecnológicos sin fronteras ha podido extraer de MiuMiu ciertas características clave de los jóvenes españoles y su relación con las nuevas tecnologías. Michelle sería una adolescente-joven usuaria de las redes sociales y NNTT nivel estándar, que utiliza estas plataformas para relacionarse con el mundo exterior. Como el resto de las personas de su edad que están presentes en Internet, Michelle descubre el poder de la red como “chivato”, confidente, espía y almacén de recuerdos. También se da cuenta de que las experiencias que vive ahora no son, al contrario de lo que pensaba, diferentes de las que vivieron sus padres o abuelos (relaciones con los amigos, desencuentros amorosos, control parental, etc), pero que lo que sí ha cambiado sustancialmente es el canal a través del cual se presentan.

ELENAMi personaje era “Elena” y con el he querido plasmar la adicción a las redes sociales de una persona, una chica corriente que no puedo estar ni un día sin consultar sus redes. Quizá mi personaje era muy extremo, pero puede llegar a suceder y de hecho yo creo que sucede muy a menudo. La tecnología nos puede crear una adicción muy grande dado que pasamos mucho tiempo con ella, y en el momento en que estamos sin ella, nos falta algo, como a Elena. Como hemos visto a lo largo de las publicaciones, Elena no solo ha sufrido las consecuencias de estar sin tecnología, también las consecuencias de estar con tecnología. En su caso, la adiccón a las redes sociales le provocaba tal dependencia que le alejaba de la realidad y por ejemplo, en vez de quedar para tomar algo con una amiga prefería hablar con ella por Skype o por teléfono.

SABRINA: Sociólogos Tecnológicos sin fronteras advierte las siguientes características en este sujeto: su constante producción de vídeos hace que pierda habilidades en el lenguaje escrito y que no seas capaz de redactar un texto breve sin incurrir en, al menos, diez faltas de ortografía. Además cuando juega a los videojuegos, cree que siente en sus propias carnes que puede experimentar las patadas, puñetazos y superpoderes de los seres virtuales que maneja, sin embargo, no tiene conciencia del dolor real que puede producir una leve cachetada. Sin mencionar, por supuesto, la molestia ocular derivada de la constante exposición a una pantalla de ordenador/televisión que él cree que es una enfermedad pero que simplemente es una de las consecuencias de su forma de vida.

LUCAS:  Hemos podido comprobar que es una persona metódica y calculadora. A pesar de querer con desmarcarse del resto de la sociedad, Lucas está, como todos los demás participantes del blog, enganchado a las nuevas tecnologías. A través de sus entradas, ha mostrado la obsesión que perturba a la sociedad por aprovechar el tiempo y la manera en la que Whatsapp ha afectado a sus relaciones sociales, llegando a ser motivo de discusión con las personas de nuestro entorno.



ESTA ENTRADA HA SIDO ESCRITA POR TODOS LOS MIEMBROS DEL BLOG 

domingo, 12 de abril de 2015

Y FINALMENTE... SE DESCUBRIÓ EL PASTEL. FIN DEL EXPERIMENTO

Sociólogos Tecnológicos sin Fronteras os da la bienvenida y se complace en mostraros el fin del experimento sobre el día a día con (y sin) las nuevas tecnologías. Han sido cuatro apasionantes semanas, en la que estos cinco nativos digitales nos han permitido conocer la manera en la que ven el mundo a través de una pantalla y lo que sucede cuando tienen que apagarla y mirar a su alrededor sin más ayuda que la de sus propios ojos.


Hicimos creer a los sujetos que la Universidad Rey Juan Carlos les convocaba para una ponencia sobre nuevas tecnologías, un simple pretexto para conseguir reunirlos a todos y provocar un encuentro en el que se conocieran y conocieran la realidad sobre nuestro estudio. Aquí os dejamos, una vez más, extractos de sus entradas, en las que comentan las impresiones que les han causado los demás blogueros. Esperamos que disfrutéis tanto como hemos hecho nosotros y os damos mil gracias por vuestro apoyo y colaboración. Y recordad, la vida con tecnología es fantástica. ¡Pero la vida sin ella puede ser maravillosa!

MIUMIU: Yo siempre había dicho que mi vida era extraña, pero al parecer ahora vivo dentro de una cámara oculta. De 1984. Big Brother is watching me ¡PORQUE SOY SUJETO DE UN EXPERIMENTO SOCIOLÓGICO! Resulta que mi supuesta ponencia ha resultado ser una encerrona. Una trampa. Una bromita sin importancia. Me han usado como rata de laboratorio, y en vez de cambiarme los ojos de color o ponerme electrodos en el cerebro, se han dedicado a publicar entradas de MI BLOG y a analizar MI VIDA. Ofendida que estoy, of course. Porque oye, con qué gente menos interesante me han juntado. Había otras dos chicas, una muy hispter, pero de las de mentira, y la otra más mainstream, un tal Lucas y un personajillo muy curioso, que aunque tenga la barbilla llena de pelos y una nuez más grande que mi cabeza se hace llamar Sabrina.

Parece que el tipo ese no sale mucho a la calle ni ve demasiadas chicas, porque mientras lo grababa todo con la cámara interior de su móvil, enfocándose a la cara y diciendo palabras ininteligibles como emugamers, np o OMW nos hacía a las tres un reportaje completito. Como si fuera la filmación de un documental y nosotras los leones de la sabana africana. No paraba de decir que éramos Noob, pero se apresuró a aclarar (ante posibles represalias) que no había sido un insulto, sino que les comentaba a sus suscriptores que "no teníamos experiencia en el juego". ¿Sabes una cosa Sabrina? No problem si te quedas IN DA HOUSE. Porque tú eres el que nunca va "a tener experiencia en el juego". Y no, las elfas del World of Warcraft no cuentan.


JULIA: Madre mía. Completamente surrealista lo que me pasó ayer. ¿Recordáis el email anónimo que me mandaron invitándome a asistir a una conferencia sobre nuevas tecnologías? Pues resulta que era todo un montaje, que un grupo de frikis que se hace llamar "Sociólogos Tecnológicos Sin Fronteras" llevaba semanas espiándonos en la red a mí y a otras cuatro personas como parte de un experimento. ¿Qué narices?

Total, que conocí a los otros cuatro chicos ese día y… solo puedo decir que hay gente muuuuuuuuy rara por el mundo. Por ejemplo, esa tal Michelle la cual se presenta con el nombre de Miu Miu (si ya tienes un nombre feo, no busques otro que lo sea todavía más, por favor)- contó que tenía un novio que se fue de Erasmus y ¡decidieron seguir juntos! El caso es que la tía es una maniática y, además, súper celosa. Así que claro, la relación tardó poco en desintegrarse una vez él se vio rodeado de chicas más interesantes que Miu Miu (lo que, siendo sinceros, tampoco es muy difícil) y que controlaban bastante más el tema de las redes y conversaciones vía Skype. Pero lo más fuerte es que, encima, cuando intenté darle un par de trucos sobre cómo contactar con gente online para poder pasar página, ¡me miró fatal! Qué pena de chica.

En fin, que los de Sociólogos Tecnológicos Sin Fronteras (¿no había un nombre más largo?) debieron elegir a la gente más diversa que encontraron, porque yo no tengo nada en común con esos otros chalados. Dios me libre.



SABRINA: Buenas tardes aquí sabrina! Continuando en mi línea de que me esten pasando cosas flipantes categoría 30000, ayer abro el correo y entre los 50mil correitos que me enviais haciendome preguntas (que digo yo que por que no las haceis toda por un sitio) me encuentro uno como de una empresa que me había invitado a una conferencia sobre nuevas tecnologías en la URJC (la uni, qué recuerdos). Pues nada voy al sitio (ya sin gafas) y me encuentro con la típica blogger pija, una que iba a hablando con alguien por Skype, otra que iba haciendose selfis todo el rato y un pavo con los cascos viendo una serie. Cojo y me siento en la última fila y se me sienta al lado el tio de las series. Y de repente… OMG veo que está viendo braking bad y abre una pestaña y tiene otra serie a la vez! veia 5 minutos de una y 5 de otra. Me mira y me pregunta y me dice que si veo alguna serie y yo en plan: tíos ataque de retropropulsion ya!!! puto friki... me llaman para una conferencia sobre las tecnologías y me encuentro con esto...
 
ELENA: Llegué a aquel lugar al que me habían invitado. Resulto ser todo una encerrona. Había cuatro personas más allí, eran tres chicas y un chico. Una de las chicas fue la que más me llamo la atención. Decidí acercarme a ella en especial, y preguntarle su nombre. Me miró de arriba abajo, me sonrió y me dijo: "Hola, soy Julia, ¿te gustan las series?". En ese momento me quede "flipando", era una friki de las series y de los youtubers, o eso parecía. A mí también me gustan las redes sociales, pero no me considero una friki de ellas, a lo mejor ella pensaría lo mismo de mí… Durante el tiempo que estuve esperando en aquella sala le observe detenidamente, no soltó el móvil en ningún momento y no paraba de escribir por él y de ver videos con los cascos puestos. También me llamo mucho la atención que llevara un cargador y una batería portátil en el bolsillo, en ese momento me recordó a mí, pero ella me parecía un poco más exagerada, yo jamás llevaría un cargador… En definitiva, me pareció una chica súper adicta al móvil y, no era normal que estuviese tanto tiempo pegado al móvil, debíamos de relacionarnos ¿o no se trataba de eso la encerrona?
 
 LUCAS: ¡Qué capullos los Sociólogos Tecnológicos sin Fronteras! ¡Menuda liada me hicieron el otro día! Cuando llegué allí y me encontré con esa panda… ¡Ni que yo fuese un adicto como ellos! Tengo que reconocer que últimamente he usado más el teléfono móvil, pero tan como compararme con Elena… Ni que tuviese el problema serio que tiene esta chica… Cuando empezó a contar su experiencia con sus cuentas de Instagram, aluciné un poco, pero después comentó que el día que se quedó sin móvil casi le da un ataque… Yo sé que tengo que cambiar ciertos comportamientos, pero que no se les ocurra compararme con esos frikis nunca más… Sabrina, MiuMiu, Elena, Julia… ya les gustaría a esa panda tener el nivel de adicción que yo tengo…

Nota aclaratoria: esta entrada ha sido escrita por todos los miembros del blog
 

jueves, 9 de abril de 2015

¿REVOLUCIÓN?

Sociólogos tecnológicos sin Fronteras tiene la última entrada del blog de Lucas, en la que parece mostrarse indignado con las nuevas medidas de privacidad de Whatsapp, pero ¿podrá desengancharse?

SUJETO 5: LUCAS

¡Buenas noches amigos! 

Escribo desde mi blog para hacer una petición: ¡Hay que rebelarse contra Whatsapp! Desde que pusieron el nuevo sistema de confirmación de lectura, he discutido con  mi novia Cris diez veces. Quizás os parezca una tontería porque puedo desactivar la confirmación, pero resulta que eso hace que Cris "sospeche". Una vez tuve la osadía de hacerlo y-creedme- fue una mala idea. Estuve dos días aguantando preguntas como: ¿qué tienes que ocultar? ¿qué escondes? 

¡Con lo tranquilos que vivíamos todos! Los de Whatsapp no podían estar conformes. Esta aplicación está siendo una fuente de conflicto en todas las parejas y, por si fuera poco, ahora mi familia ha decido unirse al club. Desde que a Tomás, mi hermano pequeño, se le ocurrió la "inocente" idea de crear un chat de grupo con el nombre de "FAMILIAA" todo son complicaciones. Mi madre se ha sumado a la postura de Cristina y, cada vez que no contesto por el grupo familiar, me llama para comprobar si estoy bien o me pasa algo. -¿¿Qué me va a pasar??- Estoy bien, pero NO me da la gana hablar ahora.

No sé qué os parece a vosotros, pero yo tengo motivos suficientes para rebelarme contra Whatsapp, aunque claro... hacerlo yo solo... Mejor me espero a que alguien se anime a hacerlo y... si eso me uno.



miércoles, 8 de abril de 2015

Sabrina in da THEATRE


Sociólogos Tecnológicos Sin Fronteras os trae un episodio más de nuestro estudio. En este caso, Sabrina experimenta la aventura de ir a ver un obra clásica de teatro. Para él (ella en el mundo virtual) es algo completamente nuevo porque, por primera vez en su corta vida, verá a personas, y no avatares de videojuegos, interpretando el papel de otros personajes, en directo, en carne y hueso. El joven gamer expresa en este post lo perplejo que se quedó ante tan arcaico modo de entretenimiento.
Como la vez anterior, debemos advertir que no participamos de las faltas de ortografía en que este sujeto ha incurrido y que si plasmamos el texto sin corregir es para mantener la autenticidad de la prueba.

Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno pues aquí teneis otra entradita del blog. Jajaja. Dios, no aguanto más sin la webcaaaaam!! Qué pesadilla macho, Intento hacer algunos vídeos en plan cutre con el iPhone, con la típica camarita de mano de las de antes que la tuve que sacar del trastero de mis padres llena de polvo asquerosa como una reliquia, pero la calidad es una jodida chusta, a sí que solo tengo videos randoms para no dejar muy solito el canal y de momento escribir aquí. Buah, no sabeis la de cosas que me están pasando estos días! Para empezar el otro día, como me sento bien salir a la calle (parece ser) pues  he decidido que voy a dar un paseo todos los días de 10 minutos. Buah 10 minutos andando al dia es todo un paso!! Es como si aumentas el ejercicio físico de tu Sim en +10 puntos y de repente ves que la barra de humor esta verde otra vez! Como matar dos pajaros de un tiro, vamos. El resto de tiempo ya sabéis que lo invierto todo en KrubberCoF.

El temita de hoy es una cosa flipante que me pasó el otro día que vais a fliiiiiiiiipar en COLORES. Hace poco ha sido el aniversario de mis padres y en vez de irse a celebrarlo solos como buenos padres y dejarme la casa sola para invitar a todos a jugar al KrubberCoF en modo multijugador (ya sabéis las que liamos) cogen y me dicen: Jorge. (Como no contesto tienen que gritar SABRINA!!! Y yo: qué?? Y van y me dicen los tios: ¡¡¡¡hemos comprado unas entradas para que vengas al teatro con nosotros esta tardeee!!!! Qué bien hijo por fin vamos a hacer algo juntos!.

Y yo…………….. WTF WTF WTF WTF WTF WTF WTF WTF WTF WTF. Que? Ya tenéis las entradas?? SÍ! Vamos a ver Romeo y Julieta de Shakespeare (jodido nombre he tenido que hacer copia pega de Wikipedia porque no podía ponerlo bien), todo un clásico!

Pues ahí estaba yo… sabiendo que me iba a ir al jodido TEATRO. IN DA FOKIN’ THEATRE MADAFUCKERS. Mi cara fue para haberla visto. Ojalá tuviera grabado ese momento para que vierais mi cara!!

En fin. Pues puse en pause el KCoF y me puse a arreglarme un poquillo porque me dijeron mis padres que había que ir ‘bien vestido’. Me dijeron que de camisetas de MarioBross o games nada, que camisa. Así que saqué lo mejor que tenía en el armario y me puse unos zapatos de estos de pijo. 
Pues nada nos vamos al teatro María Guerrero a ver Romeo y Julieta. La verdad que me gustó mucho pero vi muchas cosas raras en plan: los actores tienen que hacer la misma obra cada vez, es decir, dos veces al día, dos veces a la semana, dos veces la misma tarde, o lo que sea, pero cada vez que la obra se haga. Primero me parece cansado de la ostia, yo no podría saberme un texto de memoria y hacerlo tantas veces seguidas sin que se me olvide nada y sobre todo sin que me abuuuurrrra profundamente hacer siempre lo mismo. Y segundo es que no tiene sentido! Para que lo vas a hacer tantas veces? Grábalo una vez y ya lo tienes todas las veces que quieras, cojones. Mis padres me han dicho que si el teatro es un género que bla bla bla que es muy antiguo que no se qué pero no se… yo no le veo sentido. Con razón esta medio muerto ya. Pero tio la verdad es que si soy sincero como que me producía una sensación rara escuchar las voces como en directo, en plan la voz voz, sin editar el sonido, sin distorsionarla cuando querías dar miedo o parecer cabreado, ni ponerlo en pause ni nah de nah!!! Pero a la vez era como más emocionante, como que había más adrenalina en plan… te lo creías más.

Por cierto, nada mas salir de casa me volvió a pasar lo de las gafas otra vez!! En plan que me da igual estar con o sin gafas cuando llevo 15 minutos fuera de casa. Cuando llevo un rato y me las quito es como: WHO IS THE BOSS MAN?

 

domingo, 5 de abril de 2015

ADAPTARSE O MORIR


Sociólogos Tecnológicos Sin Fronteras expone hoy la última publicación de Elena en su blog personal. En ella, la protagonista nos cuenta su experiencia con una de las aplicaciones más conocidas, Instagram. 

Sujeto 4: Elena
¡Saludos amigos!

¿Qué tal la semana? La mía un poco frustrante. Ya sabéis que me encanta las redes sociales y las aplicaciones de todo tipo, pues os tengo que contar lo que me paso con  una de ellas en concreto. Antes de empezar quiero contaros como empezó todo; hace más de un año mi mejor amiga me presento Instagram, una aplicación que se estaba poniendo de moda y yo, como no, decidí hacerme una cuenta, sin saber en ese momento muy bien en qué consistía. Con el tiempo me fui aficionando más y más hasta el punto de tener que meterme a todas horas por si alguien le había dado “like” a mis fotos o me había empezado a seguir. Mi afición se convirtió en una obsesión, que rozó el límite de lo inimaginable esta semana. Todo paso cuando me fui a meter en mi cuenta y no pude. En ese momento, me sentí confusa. Entonces pensé y decidí en primer lugar borrar la aplicación y volverla a descargar, pero no funciono. Lo segundo que se me ocurrió fue apagar y encender el móvil, pero no dio resultado.  Así que llamé a mi mejor amiga y le dije que se metiera  a mi perfil de “insta” a ver si seguía existiendo, porque pensé que me habían podían haber cerrado la cuenta. 


Y así fue amigos, ¡Me habían cerrado la cuenta! No lo podía creer, estaba en shock. Me habían cerrado la cuenta de instagram sin saber cuándo ni porque. Después de salir del shock en el que había entrado, decidí abrirme otra cuenta, aunque esto suponía volver a empezar desde cero, pero mejor eso que vivir en el paleolítico sin saber nada de nada. 

Aquí llegó mi segunda sorpresa cuando me cree la cuenta y ni siquiera me duro una hora, ya que me la volvieron a cerrar. Llegue a la conclusión de que alguien me estaba denunciando la cuenta y no iba parar hasta que borrara la aplicación. Estaba ya cansada de lo que me estaba pasando, así que decidí borrar la aplicación y dedicarme a otras cuentas en otras aplicaciones. Finalmente, decidí enfocar mi vida a Facebook, una maravillosa aplicación que me ofrecía los mimos servicios que instagram a la hora de subir fotos y además tenía chat. Así que chicos, si queréis agregarme en Facebook. 

miércoles, 1 de abril de 2015

APOCALIPSIS ANTICIPADO

Hoy analizaremos las reflexiones y sentimientos de Julia al vivir una de las experiencias más traumáticas en la vida de cualquier adicto a las redes: quedarse sin WiFi durante varios días. 


SUJETO 5: JULIA

Siento haber tardado tanto en actualizar el blog chicos, pero todo tiene una explicación. Y es que la semana pasada fue dura. Muy dura. Dura de las de encerrarse en tu habitación, bajar las persianas, meterse en la cama y cubrirse hasta la cabeza con las sábanas. Y no salir de allí en días. Dura de perder el apetito, de llorar por las noches preguntándote qué pecado capital has cometido para merecer tal desdicha. De no articular palabra, de no poder pensar con claridad. Dura de las de no tener ganas de nada que no sea vegetar y poner música nostálgica y depresiva a ochenta mil decibelios. ¿Qué no me creéis?
Veréis, todo comenzó el jueves pasado. Volvía a casa de la universidad, después de seis horas insufribles de clases inútiles, interminables y soporíferas. Había empleado la media hora de vuelta en metro ansiando el momento de tumbarme en el sofá, encender el ordenador y comenzar un maratón de series y YouTubers que iba a durar, como mínimo, toda la tarde.
Cuál fue mi sorpresa al entrar por la puerta y que el olor a hogar dulce hogar no fuese acompañado por mi móvil conectándose automáticamente al WiFi. Qué raro. Algo pasaba. Algo muy malo. Me acerqué cautelosamente al router y… alerta roja. No solo estaba apagado, sino que era imposible volver a encenderlo. ALERTA ROJA. Comprobé que todos los cables estuviesen bien conectados. Sí. Intentando controlar un ataque de ansiedad cogí el ordenador para buscar en internet qué hacer cuando un router inalámbrico no funciona. Pero claro, no había internet. Y si no había internet, ¿¡cómo narices iba a buscar nada!? Angustiada descolgué el teléfono y llamé a papá, quien justificó todos mis temores al confirmar que, efectivamente, el router se había averiado e íbamos a estar sin internet hasta el lunes. ¡Hasta el lunes! El mundo se desmoronó a mi alrededor. La vida dejó súbitamente de tener sentido. El cuerpo me pesaba una tonelada y todo daba vueltas en torno a mí. Antes de desplomarme, pese a mi aturdimiento, conseguí sentarme. Después de eso todo está borroso, poco nítido. Lo siguiente que recuerdo fue despertarme la mañana siguiente, con las mejillas húmedas.
Así que ya veis. Supongo que todos habréis notado la misma presión en el pecho que experimenté yo durante la situación, aunque solo sea por la compasión que os despierta semejante tragedia, y ahora podéis entender lo lacrimosos que han sido los últimos cuatro días. Cuatro días en los que me he visto obligada a leer libros en papel, ver los tediosos programas que retransmitían por televisión e incluso salir de casa. Verdaderamente horripilante. No deseo tal mal ni a mis peores enemigos. En un momento dado incluso llegué a plantearme sacar el diario que me había regalado mi madre la semana pasada para escribir una entrada. En seguida rechacé la idea, pues no tenía sentido ninguno. Total, ¿para qué? Si nadie podía leerlo.
Afortunadamente, la fatalidad ha concluido hoy. Al poder finalmente reconectar todos mis “aparatitos” a la red me he encontrado liberada. Se ha desvanecido la sensación constante de nudo en el estómago. La vitalidad ha vuelto a mí. 
Tengo veinte capítulos acumulados de diferentes series pendientes de ver, cincuenta de mis YouTubers favoritos han subido nuevos vídeos durante mi ausencia y hasta Tumblr ha creado una nueva moda hipster… Pero lo más raro de todo, sin duda, es que tengo en mi bandeja de entrada un email anónimo. Alguien citándome a una conferencia sobre redes sociales y nuevas tecnologías, o algo así, en el salón de actos de la uni dentro de unos días. Ir o no ir, esa es la cuestión ahora. Y con todas las cosas que tuve que dejar abandonas y necesito URGENTEMENTE poner al día tras esta semana dudo que aparezca por allí.