SUJETO 5: LUCAS
¡Yo nunca duermo la siesta!
Vagos, holgazanes, expertos en perder el
tiempo, los que después de comer se dejan caer en los brazos de Morfeo.
¡El tiempo está para aprovecharlo y la tarde más aún! Echarse la siesta es la
peor manera de desaprovechar la existencia. ¡Con lo que cunde trabajar a
mediodía! Mi jornada se queda corta para la cantidad de tareas que tengo.
Evitar
perder tiempo se ha convertido en uno de mis principales objetivos, por eso, he
decido ser económico: mientras me ducho escucho la radio, opto por hojear el periódico
a la vez que desayuno, leo un libro en el tren, hago test de conducir durante
los viajes de autobús, veo una serie en la comida y, a la hora de cenar, termino
de ver el capítulo que dejé a medias. Estos son solo algunos de los remedios
que he encontrado y, la verdad, que me parecen de lo más útiles.
Hace unas cuantas semanas, un compañero
de clase me interrumpió justo cuando estaba terminando el último capítulo de un
libro. Me encuentro con él muchas mañanas en el metro y, sinceramente, preferiría
no hacerlo porque hablar de cosas estúpidas – que es lo que suele hacerse a
esas horas- me parece otra manera gratuita de perder el tiempo. Me recomendó esa mañana que
me descargase Breakfree, una nueva aplicación para móviles, que, según él, mide
la adicción al teléfono. Se puso muy insistente y acabé descargándomela para
que me dejase tranquilo.
Hoy, haciendo limpieza
en el iphone, he visto la app y, por curiosidad, la he abierto. Los resultados
me han dejado realmente sorprendido: tengo una adicción del 100% según el
aparato. El tiempo medio de uso diario del móvil es de unas tres horas diarias,
que serían un total de 21 horas semanales (¡casi un día completo!) y 84 horas
mensuales (¡3 días y medio!). He preferido dejar de hacer cuentas. Yo creo que
este cacharro está estropeado. Tres horas de móvil diarias ¿yo? ¡Qué barbaridad!
Yo sé aprovechar el tiempo, como os he contado, nunca duermo la siesta.



Pues no sabes lo que te pierdes al no dormir una siesta de diez o quinces minutos. Recargas pilas para la tarde y apenas pierdes tiempo. Gracias a ese descanso se puede ser más eficaz.
ResponderEliminarLa siesta y otras muchas cosas nos perdemos por el ansia de aprovechar el tiempo. La reflexión que pretendía hacer con esta entrada es que nos obcecamos en dejar de hacer ciertas actividades, que pueden se positiva para nosotros, con el pretexto de no perder tiempo y después lo desaprovechamos de la manera más tonta.
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